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¿Manejas tú tu tiempo o el tiempo te maneja a ti?Christopher
Lynch, Ph.D. El manejo del tiempo salió como el reto primordial para estudiantes nuevos en Kean según una encuesta realizada en el año 2001. Quizá ello se deba a que 48 % de los estudiantes en Kean trabajan al menos 30 horas a la semana. Además, la gran mayoría de los estudiantes provienen de escuelas secundarias de ambiente muy estructurado y no están preparados para el ambiente más laxo propio de la universidad. También vivimos a base de comidas rápidas y el tiempo es equivalente a dinero. Irónicamente, el problema para los estudiantes universitarios es que tienen demasiado tiempo en las manos (que no está estructurado). La mayoría de los estudiantes pasan 15 horas semanales en clase y las monografías de peso no hay que entregarlas hasta después de 15 semanas entradas en el semestre. Por ende, ¿cuál es el problema? El problema estriba en la lucha que tienen los estudiantes tratando de balancear el tiempo para trabajar, los estudios; tiempo personal y tiempo para la familia; tiempo para entretenerse y estudiar; la libertad de tiempo sin estructura y la necesidad de cumplir con fechas límites adecuadamente. El manejo del tiempo requiere encontrar un balance para lograr todas estas cosas. Sin embargo, tal parece que nunca hay suficiente tiempo – por eso es necesario establecer prioridades.
Por otro lado, kyros era el tipo de tiempo donde la persona tenía el control. Kyros permitía valorar cada momento y maximizar el potencial de cada momento. Para estudiantes universitarios, kyros representa valorar el proceso de una educación, más que meramente los resultados a final – el diploma. Al mismo tiempo, no es una educación sin dirección porque los objetivos siempre están en mente, pero siempre para enaltecer el momento presente. Los estudiantes universitarios deben actuar acorde a kyros . Ello significa no perder el tiempo quejándote de cuán ocupado estás o dando vueltas en la cama porque te pesa hacer una tarea. Significa afrontar el tiempo con una nueva actitud y desde una perspectiva diferente. Alguna vez alguien dijo que alrededor de 80 % del tiempo que nos toma realizar una tarea es tiempo perdido. Esto no significa que tienes que eliminar el tiempo de ocio o de relajación, más bien significa hacer mejor uso del tiempo. Cuando saques tiempo de esparcimiento, disfrútalo plenamente; cuando trabajes, asegúrate que el tiempo que disfrutaste en relajación te energiza de manera positiva. Lo esencial del manejo del tiempo es que tienes que tomar control de tu vida y maximizar tu tiempo desde el comienzo. Al comienzo del semestre se te entregará un calendario para planificar el semestre. Durante los primeros días del semestre recibirás un prontuario o guía curricular de cada uno de tus profesores. Inmediatamente anota en el calendario las fechas en que tendrás que entregar trabajos, exámenes y proyectos. Así te asegurarás que no se te olvida ninguna fecha o cita pautada.
La realidad es que 10% de los estudiantes de Primer Año en Kean fracasan en el Seminario para estudiantes nuevos, un curso introductorio a la vida universitaria. La razón primordial se debe a que no asisten a clase. Se quejan de que es aburrido o lo “ya lo saben todo”. Quizá, conocen gran parte del material, pero no han internalizado de lo contrario no se darían de baja. Busca posibilidades creativas para que la experiencia sea más agradable. Las experiencias en el pasado nos confirman que si los estudiantes fracasan en el Seminario para Estudiantes Nuevos, es alta la probabilidad de que fracasen en una o varias otras asignaturas. Si al llegar a la universidad te encuentras muy abrumado con las clases, comunícate con tu instructor de seminario o un oficial de enlace de pares. Te aconsejarán que te des de baja de alguna clase, pero debes de hacerlo a la fecha designada a mitad de semestre o te asignarán una calificación de fracasado, “F”. (Procura tener cuidado de no afectar tu asistencia económica si te das de baja de demasiadas clases).
¿Por qué los estudiantes no asisten a clases? Una de las teorías es que la vida universitaria ofrece a los estudiantes un nuevo sentido de libertad y no tienen a sus padres o maestros que les supervisen. Algunos estudiantes se dejan llevar por este nuevo sentido de libertad y el tiempo que ello representa en vez de tomar control y disfrutar la experiencia. Sus amistades también experimentan la misma libertad y se cae en la tentación de quedarse en la cafetería o permanecer despiertos toda la noche en vez de encontrar un balance en el tiempo que mantiene el individuo en control. ¿Has oído el cuento de las zorras atrapadas en la jaula con toda la comida? Una de las zorras comió y comió hasta ponerse obesa; la otra zorra comió lo suficiente para sobrevivir, pero adelgazó lo suficiente que pudo escapar por un hueco de la jaula. No dejes que la libertad de la experiencia universitaria se convierta en tu jaula. Este modelo de tiempo es cronos. Otra teoría es que vivimos en un mundo acosado por el entretenimiento y el ruido, pero lamentablemente las clases no siempre son entretenidas y el contenido no siempre se absorbe de inmediato. Un mito sobre el tiempo, en un mundo de entretenimiento, es que si no podemos contestar o resolver el problema rápidamente, estamos perdiendo el tiempo. Otro mito acerca del tiempo es que no nos hace falta lo ordinario o a veces lo mundano, pero lo cierto es que este tiempo ordinario nos ayuda a valorar más los momentos importantes. Por cierto, podemos aprender mucho del tiempo ordinario y aquellos momentos aburridos de la vida. La vida entonces se maneja a base de kyros. Quizá lo que debemos aprender es que nadie puede estar “encendido” las veinticuatro horas del día. No es una excusa legítima el que los estudiantes no asistan a clase simplemente porque se sientan que ya lo han escuchado todo o no les gusta el profesor o consideren el tópico aburrido. Estas no son excusas legítimas porque un bajo promedio (GPA) en tu primer semestre te puede atrasar eventualmente. Puede significar el no conseguir el empleo de tu preferencia profesional o a corto plazo tu área de concentración porque tu promedio no cumple con los requisitos de dicha facultad. Inclusive, puedes caer en probatoria académica lo que perjudica tu perfil en cualquier universidad o resultar en una baja por promedio. Además, no olvides el hecho de que no cada momento va a ser un éxtasis – ni tan siquiera en el empleo, así que aprende a sacar el mejor provecho de los momentos ordinarios en el tiempo. Recuerda lo que dice Woody Allen: “ 80 % del éxito es simplemente presentarse”. ¿Cómo manejas un trabajo, la familia y una carga académica pesada? La contestación es que no se puede, a menos que seas un super-humano. Por lo tanto tendrás que seguir uno o dos cursos menos por semestre. Tienes que ser realista con el tiempo. Algunos estudiantes quieren hacer tanto que terminan presentándose a clase exhaustos y no logran nada. No comprometas tu educación o tus necesidades personales. No se pueden menospreciar la familia y los asuntos económicos. Por eso, para los estudiantes con estas necesidades, el manejo del tiempo se torna en un acto de creatividad. Lo fundamental para todos los estudiantes es llegar a clase temprano. Ya que las clases se dictan en edificios diferentes necesitas planificar el tiempo que te toma desplazarte de un lugar a otro. Cuidado al matricularte en clases de horarios seguidos. Debes considerar tiempo para hablar con los profesores, ir a la biblioteca, reunirte con tus compañeros de clase, etc... Algunos estudiantes se ocupan demasiado – pierden la oportunidad de hablarle a algún profesor por ende sacando notas más bajas. Es esencial que seas puntual al horario de clase. No hay excusa alguna. El llegar tarde es una falta de cortesía al profesor y a la clase, ya que causa distracción. Conocí un estudiante que llegaba tarde todos los días. Se tardaba 10 minutos en conseguir un puesto, moverlo junto a sus amigos, sacar el cuaderno y quitarse su abrigo. Sus tardanzas se convirtieron en un problema para la clase. Además, muchos profesores asignan tareas para el próximo día durante los primeros minutos de clase. No esperes que el profesor repase información si no estabas presente cuando fue ilustrada. ¡Ni soñarlo! Muchos estudiantes aprenden a acumular el trabajo y dejarlo para última hora. Esta es una fórmula de fracaso. Recuerda la Ley de Murphy – todo lo que puede ir mal irá mal. Nunca falla – se atasca el tránsito vehicular en la autopista el día que el instructor está distribuyendo la guía de estudio para el examen final o el laboratorio de computadoras está cerrado la noche antes de entregar un informe escrito o una crisis familiar interfiere a última hora cuando era tiempo para estudiar. Anticipa que sucederán estos eventos y planificarás mejor ante dicho panorama. Organiza tu semestre de antemano en vez de esperar a última hora a semanas de finalizar el semestre. Semanalmente debes planificar un mínimo de dos horas de estudio por cada hora de clase. Esta norma puede variar de clase en clase, pero en la universidad gran parte de tu aprendizaje se llevará a cabo fuera de la sala de clase. Los profesores esperan que dediques tiempo a estudiar, pero nadie te va a supervisar. Estudios de investigación indican que las notas de los estudiantes bajan 1.5 puntos del promedio obtenido en la escuela superior si él o ella no cambian el patrón de estudios que llevaban en la escuela superior. Esto significa que si tenías un promedio de B+ en la escuela superior puedes tener un promedio de C en la universidad. Lee de ante mano el material asignado que aparece en tu prontuario de clase. Esto te asegurará que participarás activamente en clase en vez de ser un aprendiz pasivo. Esto también refuerza lo que se está enseñando en clase y te ayuda a hacer preguntas en áreas donde tienes dudas. Recuerda que el leer no es meramente un ejercicio que termina una vez por todas, sino un proceso que requiere re-leer las cosas y prepararte para hacer preguntas sobre el material cuando llegues a clase. Evita usar un marcador porque el marcar el texto puede convertirse en una actividad sin sentido. Escribe preguntas en el margen del libro. Te será útil a la hora de estudiar a fin de semestre cuando te prepares para las preguntas de examen. Muchos estudiantes bien intencionados esperan hasta la semana antes de un examen para ponerse a estudiar. Ya es muy tarde. Lo que sucede a menudo es que se sienten tan cansados de estudiar, que cuando llegan al examen, se van en blanco. Esto es muy desalentador para estos estudiantes pero no han tenido el tiempo de internalizar y comprender los conceptos. Estudia en dosis pequeñas – repasa tus notas siempre 10 minutos antes o después de clase, mientras esperas en fila, mientras lavas la ropa o mientras esperas la llegada de tus amigos. Siempre mantén cerca un cuaderno para el tiempo muerto. Notarás que tus notas mejoran y que el aprendizaje se integra a tu vida.
Einstein se supone haber creado sus mejores pensamientos mientras se afeitaba por las mañanas. Esto se debe a que el aprendizaje es un proceso creativo. A veces, hay que enfocarlo con una relajación juguetona, en vez de la intensidad rigurosa con la que lo relaciona más popularmente el aprendizaje. Disfrútalo cuando planificas una monografía o una presentación para la clase. Selecciona un tópico que sea interesante para ti o la clase. Esto toma tiempo. No te conformes con la primera idea que te viene a la mente porque es posible que lo consideres algo enriquecedor. Lo más probable es que sea una idea propia del concepto de tiempo cronos que simplemente quiere terminar y salir del paso. Si este es el caso el tópico se hace aburrido, por ende aburriendo al maestro quien en última instancia pone la nota al trabajo. Un problema que existe es que algunos estudiantes nunca pueden comenzar el trabajo del semestre porque les abruma la cantidad de trabajo a principios de semestre. Siendo esto cierto, busca un lugar de tu agrado y haz el trabajo poco a poco. Toma el primer paso y te darás cuenta que vas logrando el trabajo sin darte cuenta. Lo cierto es que el trabajo a veces puede ser muy abrumador, inclusive asusta, pero es bueno que sepas que esto es así para todos aprendices auténticos porque el aprendizaje es un continuo proceso de cambio. Las personas que viven a base del tiempo kyros se mantienen al día en sus tareas a la vez que disfrutan y llevan a cabo su rutina diaria por lo que las tareas se hacen parte de ellas, no de una manera opresiva, sino de una manera que les permite descubrir perspectivas creativas. Trabajar de esta manera toma tiempo acostumbrarse. El reto es mantenerlo en mente en vez de dejarlo todo para lo último. Si puedes aprender a hacer esto, te darás cuenta que no sólo los estudios, sino que tu vida entera se enriquece. Se te hará mejor tomar exámenes porque el aprendizaje será parte de ti; el aprender se convertirá en algo cotidiano. Muy a menudo pensamos que el aprendizaje es un proceso solitario. Comparte tus ideas y bloqueos mentales con tus amigos. Esto no te hará una persona vulnerable pero puede que te haga una persona más interesante. Puede que al principio suene algo extraño, pero por qué aislar una parte tan importante de nuestra vida de nuestra familia y amistades. Prémiate cuando logres tus objetivos de estudio del día. Fíjate prioridades cada día en tu mente o en un calendario. Planifica una hora de relajación cada vez que cumplas un objetivo. Fíjate objetivos de estudios realistas, no demasiado ambiciosos, ni tampoco muy limitados. Si tus prioridades no son realistas, adáptalas a las necesidades de cada día. Puede ser que tu primer año de estudio lo pases intentando buscar un balance. Recuerda reservar algún tiempo para relajación todos los días, de lo contrario enfrentarás el tiempo para estudiar / trabajar ya exhausto. Haz ejercicio con frecuencia porque un cuerpo sano conserva una mente despierta. Camina y llévate tus notas contigo. Repásalas, haz reflexión y organiza según caminas. Finalmente, valora el aprendizaje como un proceso para toda la vida más que como un medio para un fin concreto como lo es recibir un grado (cuidado de no confundir la educación solamente con el tiempo que pasas en clase). Esto implica planificar asistir a las actividades culturales del campus y a actividades extracurriculares. Estos son ingredientes medulares en tu educación. Claro que no recibes nota por asistir a una conferencia u obra de teatro o una exhibición de arte, pero la inversión te hará una persona más educada. Mientras haces ésto puedes desarrollar un expediente co-curricular, un récord de actividades de enriquecimiento fuera de la sala de clase que impresionará a prospectos patronos o simplemente ampliar tu realización personal. A algunos estudiantes les toma más tiempo que otros completar su educación. Esto no necesariamente implica una deficiencia en ti – simplemente indica que cada individuo tiene necesidades diferentes y los triunfadores son las personas que pueden manejar el tiempo y sacan el mejor provecho posible a una educación. Es mejor graduarse en seis años con un promedio acumulativo (GPA) de 4.0 puntos a graduarse en tres años con 2.0 de promedio. Lo más probable es que ya hayas oído todo lo que hemos discutido en este capítulo – simplemente ¡hazlo! |